Hace unos meses, realizando pruebas de diferentes tipos de ataques sobre redes WiFi, dejé habilitada una red en casa con cifrado WEP, (eso sí, sin el SSID del operador con la contraseña por defecto predecible mediante las clásicas herramientas como Liberad a WiFi). Pasó el tiempo y dejé la red tal y como estaba, consciente evidentemente de que alguien podría querer invitarse algún día a la fiesta sin haber pagado la entrada, en cuyo caso ya mandaría yo a los de seguridad.